A ver, muchachos, abro este tema con muchas reservas, pero lo abro porque quisiera por una vez en la vida poder hablar objetivamente acerca de algo que lo merece: el partido de vuelta por la Libertadores entre River y San Lorenzo en el Monumental, el pasado jueves 8 de mayo de 2008, hace unos pocos días.
¿De qué se trata esto de "hablar objetivamente"? Precisamente de eso: de hablar del fútbol. De hablar sin la camiseta puesta. De hablar sin partidismos. De no gastar ni burlarse de otro ni bardear. De opinar lo que a uno se le ocurra, sí, con respecto a la opinión no hay ningún problema; pero sin fanatismo, ni insulto, ni cargadas, ni nada de eso. Sin la camiseta puesta (lo repito).
¿Creen que eso es imposible? No pueden estar más equivocados; grandes de verdad como Valdano y Perfumo lo hacen. Bielsa lo hace, aun cuando lo suyo es un tanto excesivo. Jugadores en actividad lo hacen, como Santiago Solari o Juan Pablo Sorín.
¿Qué es eso de "hablar objetivamente de fútbol"? Pues simplemente lean este post mío, y para darse una mucho mejor idea, péguense una vuelta por la siguiente dirección.
http://weblogs.clarin.com/futbolruso..._no_creer.html
y descárguense el mp3 y escúchenlo tranquilamente.
Ahora sí, al partido.
Partidazo. La verdad, que fue partidazo, pero no por el fútbol, sino por todo lo demás. Porque de "fútbol" tuvo poco, como todo partido de instancias decisivas, com muchos partidos del torneo local.
Y no, obviamente que no, que el "color" o el "protagonismo" no estuvo en las tribunas.
Fue un típico partido de la Libertadores como solían ser hace unas décadas, con poco fútbol y mucho de "guapeza" (lo pongo entre comillas a propósito), con muchas otras cosas que sucedieron pero que, a pesar de ser negativas, resultaron positivas.
Primero, un gol legítimo, invalidado a Abreu. Estaba en la misma línea, y no volvía de ninguna posición adelantada. Pero no es importante por ahora.
Después, el gol del tiro libre de Abelairas, que todos creyeron que fue de Falcao, pero el colombiano abrió las gambas y ni tocó la pelota, lo cual confunde al arquero, que queda tirado en el piso sin saber qué pasó.
La expulsión de Rivero, una idiotez de parte del jugador. Dos amarillas por patadas fuertes, que están establecidas en el reglamento para ser penadas de esa manera. Realmente una lástima, porque Rivero es uno de los pocos jugadores que aporta juego al equipo.
La falta de Falcao al gallego Méndez. Zarpado de parte del colombiano. Si bien ésa es una jugada de esas de "raspar", y que con una pierna Falcao toca la pelota, después le hace la típica falta de "tijera" a Méndez en una entrada con mucha vehemencia... resultado: el defensor de San Lorenzo tiene una microfractura en la rodilla por esa entrada fuerte de Falcao, por lo cual deberá estar fuera de las canchas entre 30 y 40 días.
No voy a hablar con respecto a la intención (mala o no) del jugador de River al cometer la falta; pero se ve algo que no debería verse: por un lado, que los delanteros estén marcando; por otro lado, que los delanteros NO DEBEN marcar a jugadores rivales, porque se mandan cagadas, porque no saben hacerlo.
Con respecto a esta jugada y el kilombo que se armó, deberían haber visto la tarjeta roja ene se mismo momento al menos dos jugadores de cada lado.
Pezzotta, un desastre. No es que desconfíe de él; yo pensé que iba a dirigir mejor. Cuando me enteré que estaba designado para este partido, me dije,
"a alguno va a rajar".
No se equivocó en las expulsiones, las cuales estuvieron bien, sino en otras cosas, en "complicidad" (no adrede) con el juez de línea que anuló el gol de Abreu que no había sido offside, el mismo juez de línea que a dos metros de distancia Falcao comete grosera falta a Méndez y resulta que no cobra falta sino lateral... y que, a pesar de ser testigo de todas las agresiones múltiples por parte de jugadores de los dos equipos, como buen cagón que es, no informó nada al árbitro.
Volvamos al fútbol.
Ridículo lo de Bottinelli. Todavía tengo bien clara en la memoria la cara de Ramón cuando el defensor se mandó la cagada y Pezzotta le sacó la roja, era de no creer. Es que realmente, la jugada fue estúpida. Falcao corrió, pero por haber corrido antes tanto para defender, no le dio el aguante para ganar esa pelota que si la ganaba, era de gol; y Bottinelli, habiendo ganado la posición de sobra, y con la jugada controlada, le mete un codazo en la geta a Falcao, algo inentendible, inaceptable, o como dice el Ruso Verea, incomprensible. Un codazo que vio todo el estadio, un codazo de roja directa, una irresponsabilidad por dejar el equipo con otro menos (que ya estaba con uno menos).
Qué panorama: dos jugadores menos, 2-0 abajo, la carita de Ramón lo decía todo.
Pero el Ciclón resucitó, con dos jugadores menos y de visitante, siguió yendo para adelante. Me hizo acordar un poco lejanamente a aquel partido que jugaron San Lorenzo y Real Potosí en la altura de Bolivia, donde el equipo de Ramón fue superado en el primer tiempo, donde los jugadores no daban más, pero igual terminó ganando.
Carrizo sacó una increíble con una mano, medio segundo antes de que se la cabeceara Bergessio; pero de nada sirvió, porque el propio Bergessio demostró la clase de jugador que es, buscó y buscó las pelotas de gol y las consiguió.
Dicho sea de paso: en los dos goles de San Lorenzo, los jugadores de River estaban desatentos, mal ubicados, no sabiendo cómo reaccionar. ¿A qué se debe esto? Al orden extremo que impone Simeone. Tanto "orden" que el que intentó cruzar a Bergessio en el primer gol de San Lorenzo, no fue un defensor, sino un delantero: Falcao.
Y así y todo, después del 2-2, el partido siguió entregando emociones: River estuvo por embocarla un par de veces, de esas increíbles, que pasan por delante de la línea del arco pero no entran. Cuando pasa eso, eso de goles "hechos" pero que no entran, estás frito. Y San Lorenzo tuvo las suyas para aumentar la diferencia, aun cuando estaban con 2 jugadores menos (la expulsión de Tuzzio fue más que nada anecdótica).
¿Les digo la verdad? Mejor que no haya pasado River, porque no iba a aguantar otra ronda. Eso sí, ahora que pasó el equipo de Ramón, mejor que siga adelante.
Mención aparte merece D'Alessandro, que se jugó todo.
Lo que se dice, este partido fue épico.
Opinen: la opinión va a estar bien, pero no bardeen.