Ahora voy a poner una serie de articulos que aparecieron buscando informacion sobre las teorias Atlantes de la evolucion del hombre y demas que todabia no encontre, pero encontre esto muy interesante.
Buscaba sobre la atlantida y salto esto:
"Atlántida ― Continente perdido, destruido gradualmente y sumergido bajo el mar hace muchos miles de años. La Raza Atlante (4ª Raza Raíz) realizó la tarea de perfeccionar el cuerpo astral o emocional."
Entonces empeze a buscar por Raza atlante y saltaron varios temas y articulos de los ke rescato las sigueintes cosas:
"Si el hombre no cambia fundamentalmente ¿ Los sistemas , conferencias y tratados, produciran orden y buena voluntad ?" KRISHNAMURTHI
1.-LAs EVIDENCIAS INSOLITAS:
El Dr Luther S. Cressman, profesor en la Universidad de Oregon, en una cueva de Iamos Nevada hallo sandalias de fibra vegetal tan habilmente trenzadas que parecian obra del mejor fabricante actual, solo que tenia una edad de 9000 años.
En el cañon de Sisher, Nevada se hallo petrificada, una huella de !zapatos! en la que se ven señales de viejas costuras, la roca databa del triasico hace 15 millones de años.
En 1968, geologos descubrieron cerca de Delta, Utha otra pisada humana aplastando trilobites, especie de menos de 250 millones de años.
En la localidad rusa de Vladimir se hallo un esqueleto humano con pantalones largos y zapatos de piel, repitieron como 100 veces la operacion y obtuvieron una antiguedad de 35.000 años.
En el museo Antropologico de Leningrado , hay un craneo de Uro que tiene en la frente un orificio perfectamente circular que se produjo hace 40000 años la unica explicacion, es de que se trata de un orificio de bala.
En la epoca de la colonia española se hallo en una mina de plata un clavo de hierro !inoxidable! lo interesante es que los antiguos peruanos desconocian el hierro.
En USA en Dorchester , Mass un campesino dio un fuerte golpe a una roca dentro de la cual se hallo un jarron incrustado decorado con motivos florales.
En Ecuador en La Esmeralda se hallo un lente perfectamente pulido util para hacer un telescopio. En la zona de la Venta, Mexico , se hallo un espejo de hematita perfectamente pulido, util para fabricar un telescopio. Tambien en Mexico, los mayas habian calculado con precision el año solar en 365 dias y el mes lunar en 29 dias con un error de , 00039 .
En el año 1900 junto a la isla de Antikythera pescadores de esponjas hallaron una antigua griega a 70 mts debajo del nivel del mar, recubierto de una corteza calcarea se hallo una maquina la cual servia para indicar las posiciones de la luna y las estrellas, antiguedad 2000 años.
En 1945 , en Acambaro, Mexico se hallaron mas de 30000 figuras de greda cocida que muestran una humanidad conviviendo con los grandes saurios y reptiles de la era Secundaria, igual que las Piedras de Ica Peru.
2.- LAS 7 RAZAS RAICES:
Todo planeta da siete razas; nuestra Tierra ya dio cinco, faltan dos. Después de las siete razas nuestra Tierra, transformada por grandes cataclismos, se convertirá, a través de millones de años, en una nueva luna.Toda la vida involucionante y evolucionante de la Tierra vino de la Luna. Cuando la gran vida abandonó a la Luna, esta murió, se convirtió en un desierto. En la Luna existieron siete grandes razas. El alma lunar, la vida lunar, está ahora involucionando y evolucionando en nuestra Tierra actual. Así es como se reencarnan los mundos.
Dicen los aztecas que los hombres de la primera raza fueron devorados por los tigres, que los de la segunda raza se volvieron monos, que los de la tercera se volvieron pájaros y que los de la cuarta se convirtieron en peces. Nosotros decimos que los hombres de la actual quinta raza se convertirán en chivos. Actualmente estamos en la quinta raza, sexta sub-raza, cuarta ronda planetaria.
La primera raza fue gigantesca y de color negro, empero estuvo muy civilizada. Esta fue una raza andrógina, asexual, semi-física, semi-etérica. Los individuos podían reducir su tamaño al de una persona normal de la actual raza aria. Los rituales y sabiduría de la primera raza fueron maravillosos. Los templos y construcciones fueron portentosos. La barbarie no existía en aquella época. Dicha raza divina fue devorada por los tigres de la sabiduría. El regente de esa raza fue el dios azteca Tezcatlipoca. Cada individuo era un verdadero Maestro de sabiduría. La reproducción se realizaba por el acto fisíparo, el cual es semejante al sistema de reproducción de las células orgánicas mediante el proceso de división celular. Así, el organismo padre-madre se dividía en dos. El hijo andrógino sosteníase por un tiempo del padre-madre. La primera raza vivió en la Isla Sagrada situada en el casquete polar del Norte. Todavía existe dicha isla en estado de Jinas.
La segunda raza fue gobernada por el dios azteca Quetzalcoatl. Esa fue la humanidad Hiperbórea. La segunda raza fue arrasada por fuertes huracanes. Los degenerados de la segunda raza fueron los monos, antepasados de los monos actuales. Esa raza se reproducía por el proceso de brotación, tan común en los vegetales. De todo tronco brotan muchas ramas.
La tercera raza fue arrasada por el sol de lluvia de fuego (volcanes y terremotos). Esa fue la raza Lemur. Dicha raza fue gobernada por el dios azteca Tláloc. Esta raza fue hermafrodita y se reproducía por el sistema de gemación. La Lemuria fue un continente muy extenso situado en el océano Pacífico. Los hombres lémures que se degeneraron tuvieron después rostros semejantes a pájaros. Por eso los salvajes, recordando la tradición, se adornan con plumas en la cabeza.
Los hombres de la cuarta raza fueron los atlantes. Esa raza vivió en el continente Atlante situado en el océano Atlántico. La ciencia ya ha podido comprobar que en el fondo del océano Atlántico existe un continente sumergido. La raza Atlante estuvo gobernada por el dios azteca Atonatiuh. Dicha raza terminó con una gran inundación. Son descendientes de esta raza las tribus precolombinas de América, los chinos primitivos, los primitivos egipcios, etc.
Nosotros, los arios, somos la quinta raza. Nuestra actual raza terminará con un gran cataclismo.
La sexta raza vivirá en una Tierra transformada y la séptima será la última. Después de estas siete razas, la Tierra se convertirá en una nueva luna.
LA PRIMERA RAZA: LOS PROTOPLASMATICOS
La primera raza humana que otrora viviera en ASGARD, la Isla de Cristal, la Morada de los Dioses, la Tierra de los Ases, incuestionablemente era semi-etérica, semi-física.
El Prólogos órfico, pre-genético, depositó en el "Hombre Cósmico" terrestre preciosas facultades y poderes.
Producto maravilloso de incesantes evoluciones y transformaciones que otrora se iniciaran desde el estado germinal primitivo, la primera raza surgió de las dimensiones superiores, completa y perfecta.
Todo procede de PRABHAVADYAYA, la evolución inteligente de los principios creadores y conscientes de los Dioses Santos.
Incuestionablemente, la "primera raza" jamás poseyó elementos rudimentarios ni Fuegos incipientes.
Para bien de la Gran Causa, lanzaremos en forma enfática el siguiente enunciado:
"Antes de que la primera raza humana saliera de la cuarta coordenada para hacerse visible y tangible en la región tridimensional de Euclides, hubo de gestarse completamente dentro del JAGAD-YONI, la "matriz del mundo".
Extraordinaria Humanidad primigenia, Andróginos sublimes terriblemente divinos, Seres inefables más allá del bien y del mal.
Prototipos de perfección eterna para todos los tiempos, gentes excelentes con cuerpos indestructibles, elásticos y dúctiles.
Adam Kadmon, el Ser "masculino-femenino" del Génesis I, indubitablemente era la misma Hueste de los Elohim, cuyas presencias estaban ahora recubiertas con la euritmia superlativa de sus cuerpos.
Es ostensible que todos esos Seres ingentes eran los Fuegos sagrados personificados de los Poderes más ocultos de la Naturaleza.
Ellos, los "nacidos por sí mismos", eran magistrales, cumplidos, poseían entendimiento, inteligencia y voluntad.
Cada una de esas insuperables criaturas tenia encarnado a su Espíritu individual y sabia que lo tenia.
Esa fue la Edad del FISIPARISMO; entonces, aquellas deliciosas criaturas se reproducían mediante el acto sexual FISÍPARO.
"Como se ha visto en la división en dos del punto homogéneo del protoplasma, conocido como monerón o ameba."
"Según se ha visto en la división de la célula nucleada, en la que el núcleo se rompe en dos sub-núcleos, los cuales, o bien se desarrollan dentro de la pared celular, o la rompen y se multiplican en el exterior como entidades independientes."
Así, de modo similar, aquellos organismos andróginos se dividían en dos para multiplicarse al exterior como entidades independientes.
En la Era del "FISIPARISMO" cada uno de estos sucesos de la reproducción original, primigenia, era celebrado con Rituales y Fiestas... Entonces la Tierra toda resplandecía gloriosamente con un bellísimo color azul intenso...
No está de más recordar que en esa antigua Edad de Oro, la Isla de Cristal, la Tierra de Apolo, debido a la revolución periódica de los ejes del mundo, se hallaba en la zona ecuatorial.
Raza superlativa divinal de Andróginos "plus-perfectos". El "Huracán" (voz maya que después fuera llevada a Sur América) y que significa para los Hierofantes aztecas Viento, Soplo, Palabra, Verbo, totalmente encarnado en aquellas excelentes criaturas, estableció en la Isla de Cristal a la civilización de los Ases.
"Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó." (Génesis 1, 27)
Venustidad paradisíaca incomparable, andróginas beldades deliciosas a imagen y semejanza de TEPIUS K'OKUMATZ (Dios).
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Pensemos en el Hombre Protoplástico, pensemos en la Raza Protoplasmática, que existió en la Isla Sagrada, esa isla que fue la primera en existir y que será la última en dejar de existir. Quiero referirme a la Tierra Nórdica, a la Tierra de Cristal, como dijeran nuestros antepasados de Anáhuac: A la lejana “Thule”, al continente ése que está cubierto ahora por los hielos del Polo Norte. Dicho continente ocupaba, en aquella época, la Zona Ecuatorial del mundo, puesto que la posición era diferente: El ecuador actual era polos, y los olos eran ècuador.
Habían enormes y profundos bosques, y se creó una gigantesca Civilización Polar. La Tierra era de un azul magnífico, bellísimo; las montañas eran transparentes como el cristal. La raza humana se reproducía por el sistema ése que conocemos todavía, en nuestro organismo, en la sangre: El de la división celular.
Bien sabemos que una célula se divide en dos y comienza el proceso de gestación de los nueve meses, La célula germinal se divide en dos, las dos se dividen en cuatro, las cuatro en ocho, y así comienza el proceso de gestación, el proceso división celular.
Todavía existe ese proceso en nuestra sangre. ¿Por qué existe? Porque existió, y los Hombres Polares se reproducían era con ese proceso: En determinado tiempo, el organismo del Padre-Madre se dividía en dos (como se divide la célula viva) y así se reproducían, por el proceso, pues, de división celular.
Cuando nacía una criatura se festejaba aquello como un gran acontecimiento. En los Templo se reunían los Hierofantes, para trabajar sobre los elementos, y los símbolos esotéricos se usaban (en aquella época) en forma diferente, para indicarnos que la vida iba hacia la materialización, hacia lo físico.
Los Hombres de la época Polar, podía alargar su cuerpo a voluntad o achicarlo, hasta convertirlo como un punto matemático. Eran Andróginos, y tan pronto podían poner a flote el aspecto femenino (para aparecer como hermosas damas), o sumergir, dentro sí mismos, el aspecto femenino, para aflorar, poner a flote su aspecto masculino. Es decir, eran verdaderos Andróginos Divinos: En su Imaginación se reflejaba el firmamento estrellado, platicaban con los Dioses de la Aurora del Mahamvantara, cara a cara; parlaban en el Verbo de Oro, que “como un río de oro corre bajo la selva espesa del Sol”.
Entonces Uriel, Gran Maestro venido de Venus, les enseñó las artes y la ciencia. Uriel dejó un libro escrito con Runas; libro que estudiaron, entonces, los Hombres de la Época Polar (o de la época primaria, si se les quiere llamar), la Raza Protoplasmática...
Todo eso está escrito en los Registros Akashicos de la Naturaleza. Si ustedes desarrollan la epífisis y la hipófisis, con ese par de glándulas y debidamente concentrados, podrán revisar todos estos escritos, podrán verificar, por sí mismos, lo que actualmente estoy diciendo.
¿De dónde salió la Raza Polar? ¿Cuál fue su origen? Ellos sabían, muy bien, que se habían desenvuelto en una época anterior. Los que habían vivido, pues, en una Dimensión Superior (en la Cuarta Coordenada), los que allí habían actuado y habían conocido los Misterios del Universo.
Y los Hombres de la Cuarta Coordenada no ignoraban que habían venido de la Quinta; y los Hombres de la Quinta Coordenada no ignoraban que habían venido de la Sexta Coordenada; y los hombres de la Sexta Dimensión no ignoraban que habían venido de la Séptima; y los hombres de la Séptima Dimensión no ignoraron jamás que se habían desarrollado desde el Germen Original Primitivo. De manera que el Germen Elemental Atómico, Primitivo, de la raza humana, existía antes de que existiera el Universo, existía entre el Caos…
Todos los gérmenes de la raza humana, de los elementos vegetales y de las especies animales, estaban entre el Caos; antes de que existiera el Universo, esos gérmenes dormían en el Caos. Cuando el Universo se estremeció con el Verbo, cuando el Verbo Creador del Primer Instante puso en movimiento todos los átomos, esos gérmenes surgieron de entre el Caos, hicieron su Primera Manifestación en la Séptima Dimensión, se cristalizaron y desenvolvieron un poco más en la Sexta, luego en la Quinta, posteriormente en la Cuarta, y llegó el día en que aparecieron tales gérmenes (ya con cierto desarrollo) en nuestro planeta Tierra, posados sobre una Tierra Protoplasmática, como simples Protoplasmas vivientes.
De manera que la raza humana viene del Caos, se desenvolvió del Caos, se desarrolló del Caos y existe actualmente. Un día, los organismos humanos regresarán al Estado Germinal Primitivo y volverán al Caos (del Caos salieron y al Caos volverán).
Un día nuestra Tierra fue un Protoplasma; más tarde, nuestra Tierra será un cadáver, una nueva Luna (después de la Séptima Raza). Entonces la vida se desenvolverá en las Esferas Superiores y volverá al Caos, porque del Caos salió y al Caos habrá de volver.
LA SEGUNDA RAZA: LOS HIPERBOREOS
En el Continente Hiperbóreo existió una raza poderosa de Andróginos (ya no de Hermafroditas, sino de Andróginos). No una raza que, simplemente, pudiera posarse sobre la corteza terrestre, como los Lemures, no; los Hiperbóreos fueron diferentes: Flotaban en la atmósfera, en la atmósfera de aquéllos días. Sin embargo, crearon su civilización (muchos han pensado que los Hiperbóreos jamás conocieron la guerra, pero en realidad de verdad, sí hubo una Raza de Hiperbóreos que supo hacer guerras).
Entonces, los reinos mineral, vegetal, animal y humano, se mezclaban mucho. Existían minerales-vegetales y vegetales-minerales, animales-vegetaloides y vegetaloides-animales.
En cuanto a los seres humanos, eran completamente Andróginos; podían alargar sus cuerpos a voluntad, hasta tomar enormes estaturas, o disminuirlos hasta el estado de un punto matemático.
Se reproducían como se reproducen los corales (así se reproducían), es decir, por brotación. Bien sabemos que hay plantas que pueden reproducirse por simple brotación: Que siembra uno un retoño, y crece y se desarrolla. Así también, de aquéllos cuerpos podía nacer algún brote que luego se desprendía y daba origen a una nueva criatura que se alimentaba del Padre-Madre.
Fue una raza muy guerrera, de hombres altos y delgados, protegidos con grandes escudos y empuñando lanzas, usaban armas desconocidas y peleaban contra otras tribus.
Los Hiperbóreos vivieron en una época muy distinta de la Historia del mundo. Poseían la visión espiritual totalmente desarrollada, es decir, tenían la Glándula Pineal sobresaliente, lo que les permitía ver el ultra de todas las cosas.
Si pensamos en que una planta es el cuerpo físico de un elemental, entonces, cada planta tiene Alma y el Alma de cada planta es un elemental vegetal.
Los Hiperbóreos, cuando miraban un bosque, no lo veían como lo vemos nosotros hoy en día (como un conjunto de árboles, o algo por el estilo), porque para ellos ese bosque era un bosque de gigantes, con enormes manos, que como los de Briareo (el de los cien brazos), se movían a derecha e izquierda. Aquél bosque no era algo silencioso, sino que se escuchaban por aquí, por allá y acullá, las voces de los colosos o gigantes, es decir, las voces de los elementales de los árboles gigantescos.
Ese era otro modo de ver las cosas, no como las vemos ahora, con esta vista degenerada, con esta vista miserable que poseemos, que solamente ve la cosa física, era otra vista: Era la vista que nos permitía ver las Dimensiones Superiores de la Naturaleza y del Cosmos; era una vista diferente (penetrante, omnisciente); veíamos la Tierra como era y no como aparentemente es, no como la estamos viendo ahora.
Había conocimientos y sapiduría superiores a los que ahora poseemos. Todo lo que sabemos nosotros ahora, no sirve más que para estructurar un poco el intelecto, y eso es todo. Los Hiperbóreos eran más sabios y estaban gobernados por el Superhombre, por los Superhombres de todos los tiempos y de todas las edades.
Y tuvieron reinos y civilizaciones, pero tampoco su origen racial estaba en el Continente Hiperbóreo. Ellos sabían que sus antepasados habían quedado atrás, en el tiempo. Los antepasados de los Hiperbóreos fueron los Hombres Protoplasmáticos, los Hombres Polares, los Hombres Glaciares, la Primera Raza (ésta vivió en el casquete del Polo Norte). ¡Los Hombres Glaciares!. ¡Los Hombres Protoplasmáticos!.
LA TERCER RAZA: LOS LEMURES
La Lemuria fue un continente aún más antiguo que el Continente Atlante. Los Lemures habitaron en un continente que existió en el Océano Pacífico. Tratábase de un gigantesco continente que se extendía en aquél mar enfurecido; un enorme continente que cubría casi toda el área del Pacífico, más grande que la Atlántida, más grande que la Europa, más grande que el Asia.
La civilización Lemur, obviamente también fue poderosa. Los Lemures fue una raza de gigantes ciclópeos, de cíclopes (normalmente podían tener estaturas de cuatro, cinco y seis metros). Eran gigantes, era la Raza de los Gigantes.
La Lemuria, tuvo una poderosa civilización también (enorme, formidable). En la Lemuria se levantaron enormes ciudades cíclopeas, rodeadas de murallas de piedra y de lava de volcanes. Muchas gentes habitaron también en los campos, como ahora. Al principio, en la época Prelemúrica, podemos decirles a ustedes que existió una Raza de Hermafroditas, de Hermafroditas Lemures.
La división en sexos opuestos, fue en la época Postlemúrica. Así, podemos dividir la Lemuria en dos mitades, o la Raza Lemúrica en dos tiempos: primer tiempo: Existencia de los Hermafroditas; segundo tiempo: División de la raza en dos sexos.
Miremos la raza humana, en un principio, como Hermafroditas; no existían los sexos separados, la raza era Hermafrodita. Entonces cada Individuo Sagrado Lemur, tenía los órganos sexuales (masculino y femenino), totalmente desarrollados.
Se reproducían mediante el sistema de gemación. Aquel Hermafrodita eliminaba (de sus ovarios, naturalmente), mediante el “menstruo”, en determinado tiempo, un óvulo o huevo perfectamente desarrollado, del tamaño que puede ser como el de un ave, con su envoltura calcárea completa. Ese huevo, colocado en un ambiente especial, dentro de su interior, gestaba una nueva criatura. Y al fin, cuando esa criatura salía del cascarón, se alimentaba de los pechos del Padre-Madre normalmente.
Así se reproducían los Lemures. El acto sexual no existía, porque cada individuo era completo, por sí mismo. Su reproducción era mediante el sistema de gemación.
Mas sucedió que cuando llegó la época Postlemúrica se vio claramente que algunos niños nacían con un órgano sexual más acentuado que otro (algunos nacían con el órgano masculino más desarrollado que el femenino, o viceversa), y tal proceso se fue haciendo cada vez más notorio, hasta que al fin sucedió que nacieron niños unisexuados (varones o hembras).
Pero, este proceso de división en sexos opuestos, se realizó a través de varios millares, quizás un millón de años, no fue de la noche a la mañana. Por eso se dice que “Eva fue sacada de la costilla de Adam” (es un símbolo, para representar la división en sexos opuestos).
Cuando ya vino la división total en sexos opuestos, entonces se necesitó de la cooperación para crear. El “menstruo” siguió existiendo en la mitad femenina, en el elemento femenino, pero ya ese óvulo nacía infecundo o venía infecundo. Se necesitaba la cooperación con el sexo masculino, para que el óvulo fuera fecundado y así poder reproducir la especie.
Los Elohim Creadores, los Kumarats, reunían a las gentes para la reproducción, en determinadas épocas del año. Era de admirarse cómo esas razas, esas tribus, viajaban de uno a otro lugar para ir, asistir en determinadas fechas a los Templos donde habían de reproducirse. El acto sexual jamás se realizaba fuera del Templo; ese Sacramento solamente se realizaba en el Templo, era un Sacramento del Templo, y las parejas, hombre y mujer, en los patios empedrados de los Templos se unían sexualmente para crear, bajo la dirección de los Kumarats.
La humanidad gozaba de las facultades espirituales: Podía percibir, perfectamente, todas las maravillas de la Naturaleza y del Cosmos. Su capacidad de visión le permitía ver la mitad de un Holtapamnas, es decir, la mitad de la totalidad de las tonalidades del Color Universal (bien sabemos nosotros que un Holtapamnas consta de cinco millones y medio de tonalidades del color). El oído era penetrante, como para poder captar las sinfonías del Universo; el olfato era tan agudo, que podía perfectamente sobrepasar al de los perros hoy en día.
Era una Humanidad que podía usar, en su alfabeto, 51 vocales y 300 consonantes articulables. No había degenerado, pues, el Poder del Verbo, de la Palabra; se hablaba en el Lenguaje Universal, que tenía poderes sobre el fuego, sobre el aire, sobre las aguas y sobre la tierra. Era una humanidad superior, millones de veces superior a la nuestra: Construyó poderosas civilizaciones y también supo utilizar la energía del átomo y los rayos cósmicos; tuvo naves, con las que viajó a través del espacio infinito, naves maravillosas.
Cualquier ser humano, en la Lemuria, podía vivir unos 12 a 15 siglos, es decir, algo más de mil años. Era una raza fuerte, vigorosa; podía, perfectamente, agarrar una enorme piedra y lanzarla con gran fuerza, allá lejos; una piedra que hoy necesitaríamos nosotros, para moverla, de una poderosa grúa, y quizás ni con grúa lo hiciéramos. Así que los Lemures fueron una raza vigorosa, muy fuerte.
Sin embargo, el origen de la Raza de los Lemures tampoco estuvo en el Pacífico, como se cree. Los antepasados de la Lemuria estuvieron en el Continente Hiperbóreo, que como especie de herradura, cierra alrededor del Polo Norte y del Polo Sur.
LA CUARTA RAZA: LOS ATLANTES
Cuando uno estudia los Registros Akashicos de la Naturaleza, ve en ellos especie de “películas vivientes”, a modo de “películas vivientes”, toda la Historia de la Tierra y de sus razas. Los Sabios que han podido estudiar los Registros Akashicos, saben que la Atlántida fue una realidad, que fue un enorme continente que se extendía desde el sur hacia el norte.
Este gigantesco continente sirvió de escenario para la Raza que nos precedió en el curso de la Historia. Me refiero a la Gran Raza de los Atlantes, que era una Raza de Gigantes (por eso es que la leyenda de los siglos nos habla del “Gigante Briareo”, “el de los cien brazos”), una Raza de verdaderos Cíclopes.
Tal raza llegó a tener una civilización poderosa, millones de veces más poderosa que la nuestra: En materia de trasplantes, trasplantaban vísceras de toda especie: Hígados, riñones, corazón, y lograban hasta el trasplante de cerebros (¡eso fue formidable!).
En el campo de la Física Nuclear, consiguieron el alumbrado atómico en forma masiva. Todas la ciudades usaban el alumbrado atómico: Los campos estaban iluminados por Energía Nuclear, sus casas por Energía Atómica.
Dentro del terreno de la Mecánica, puedo asegurarles que sus automóviles no sólo eran anfibios, sino que podían también volar por los aires y eran propulsados por Energía Nuclear. Extraían la energía, no solamente del Uranio y del Radio, sino de muchos otros metales.
En materia de navegación aérea, tuvieron naves más poderosas que las actuales: Verdaderos barcos voladores, o “buques-volantes”, propulsados por Energía Nuclear.
Viajes a la Luna, los hicieron. Tuvieron cohetes atómicos sorprendentes, con los que viajaban a la Luna, y no solamente descendían en la Luna aquellos astronautas: Descendían también en cualquier planeta del Sistema Solar.
En cuestiones de Anatomía y de Biología, hicieron progresos que ni remotamente sospechamos. Los sabios Atlantes sabían manejar los principios vitales, contenidos en las glándulas endocrinas.
No ignoraban, los sabios Atlantes, que las vibraciones del Eter, o mejor dijéramos los Tattwas, entran en las glándulas endocrinas (o pequeños microlaboratorios que producen hormonas), y jamás vuelven a salir de allí porque se transforman en hormonas; eso no lo ignoraban jamás los sabios Atlantes.
Sabían manejar esos Tattwas o Vibraciones del Eter Universal. Cuando hacían un trasplante de glándulas a Ketabel, lo hacían conjuntamente con el manejo de los Tattwas, Manipulaban las vibraciones del eter o principios de la vida.
Existía una Universidad Atlante maravillosa. Quiero referirme, en forma enfática, a la Sociedad Akaldana, una verdadera Universidad de sabios. Estos estudiaron la “Ley del Eterno Heptaparaparshinock” (la Ley del Siete) a la maravilla; aprendieron a concentrar los rayos solares para hacerlos penetrar en determinadas cámaras, sabían transformar los Siete Colores del Prisma Solar, es decir, sacaban la “Positiva” o “Diapositiva” de los rayos del Prisma Solar.
Una cosa es ver los Siete Colores Prismáticos, y otra cosa es transformarlos en forma positiva, sacarles la “positiva”.
Los científicos modernos han estudiado los siete colores fundamentales del Espectro Solar, pero no les han sacado la “diapositiva” a esos siete colores. Los Sabios Atlantes sabían sacarle la “positiva real” a los siete colores del Prisma Solar, con esa “positiva” de los siete colores, realizaban verdaderos prodigios.
Recuerdo, al efecto, el caso de dos sabios chinos que hicieron experimentos (también al estilo Atlante) con los siete colores del Espectro Solar. Sacando la “positiva”, por ejemplo, de los siete colores, pusieron por ejemplo, opio, ante un rayo coloreado y entonces vieron como el opio se transformaba en otra sustancia.
Pusieron un pedazo de bambú, humedecido en determinada substancia ante un color azul, por ejemplo (positivo, no negativo del espectro), y se vio cómo ese bambú se teñía firmemente con el azul.
Se hizo pasar, por ejemplo, el sonido (tales notas, por ejemplo: La nota Do, Re, o Mi), en combinación con determinado color, y se vio cómo la nota alteraba el color, le daba otro color completamente diferente.
Se usaron los siete rayos, en su forma positiva, para realizar prodigios en el Continente Atlante; se estudió a fondo la Ley del Eterno Heptaparaparshinock.
Un Sabio, que usaba leche de cabra mezclada con resina de pino sobre una placa de mármol, vio cómo al descomponerse aquélla leche con la resina, formaba siete capas distintas, le indujo (en la Atlántida) a estudiar la Ley del Eterno Heptaparaparshinock, la Ley del Siete.
Los Atlantes, pues, consiguieron hacer verdaderas maravillas en el terreno de la ciencia. eran científicos y eran magos a la vez: Creaban un robot y a ese robot lo dotaban de un Principio Inteligente, de un elmental vegetal o animal que hacía las veces de “Alma” o “Espíritu” del robot. De manera que aquellos robots se convirtieron en verdaderas criaturas vivientes que servían a sus amos, a sus señores.
Esa Raza Atlante existió antes de que existiera la actual raza humana. Tuvieron enormes ciudades, pero desgraciadamente degeneraron, como dije: Crearon la bomba atómica y aún armas más mortíferas, y en la guerra se devastaron ciudades enteras, múltiples ciudades se convirtieron en un holocausto, o en holocaustos atómicos.
En la decadencia de la Raza Atlante, sucedieron cosas horribles: La humanidad degeneró (en los vicios, por cierto), en el homosexualismo, en el lesbianismo, en las drogas, etc., etc., etc. Se abusa de todo, ya en el tiempo de la degeneración, y obviamente tenía que ser destruida esa raza. ¿Que tuvo siete subrazas? Nadie lo puede negar, pero al fin degeneró.
Los sabios de la Sociedad Akaldana hicieron experimentos notables; fueron los primeros que usaron la esfinge, que colocaron frente a la Universidad. Mucho más tarde, en el tiempo, cuando los Sabios de la Sociedad Akaldana comprendieron que una gran catástrofe se acercaba, emigraron a un pequeño continente que se llamaba “Grabonci” (me refiero al Continente Africano), que en principio era pequeño; más tarde, nuevas tierras que emergieron del fondo de los mares hicieron grande al Continente de Grabonci (hoy África).
Los miembros de la Sociedad Akaldana se situaron, al principio, hacia el sur del Continente Africano; después emigraron hacia “Cariona” (hoy Cairo). En las tierras de Nívea, del Nilo, o de Egipto, Y allí establecieron su famosa Universidad y la Esfinge (frente a la misma).
Las garras del león de la Esfinge, representan el Fuego; la cabeza de la Esfinge, representa el Agua; las patas de toro de la Esfinge, representan al Elemento Tierra; las alas de la Esfinge, representan el Elemento Aire.
Cuatro son las virtudes que se necesitan para poder llegar uno a la Autorrealización Íntima del Ser: Hay que tener el valor del León, la inteligencia del Hombre, las alas del Espíritu y la tenacidad del Toro; sólo así es posible llegar a la Autorrealización Íntima del Ser...
La Sociedad Akaldana en Cairona (hoy El Cairo), estableció un Templo de Astrología. Entonces se estudiaban los Astros, no con telescopios, como se hace hoy en día, sino con el sexto sentido.
Cuando se examinan las Pirámides (sobre todo la Gran Pirámide), se ven, a modo de “tubos”, ciertos canales que van desde el fondo, desde la profundidad de una cripta subterránea hacia arriba, hacia la parte superior de la Pirámide. Mucho se ha pensado o conjeturado sobre tales “canales”, pero esos eran telescopios, y el observatorio no estaba arriba, sino abajo, en el fondo mismo de la cripta.
Allí se ponía un recipiente con agua; en determinada fecha se sabía que tal astro sería visible, y ciertamente se reflejaba en el agua. Los Adeptos de la Astrología observaban, en el agua, al astro en cuestión, no solamente con las facultades físicas, sino psíquicas. En vez de mirar hacia arriba, miraban hacia abajo, hacia el agua, y allí en el agua, con el sexto sentido, estudiaban los astros.
Los hermanos de la Sociedad Akaldana, los Grandes Sabios, eran Astrólogos muy Sabios: Nacía un niño, y de inmediato le levantaban su horóscopo. No horóscopos al estilo moderno, no horóscopos meramente convencionales y cotizados, no; aquello era muy distinto: Los sabios Astrólogos miraban los astros directamente. Con procedimientos que hoy se ignoran, podían leer el horóscopo de los niños. Jamás fallaban en sus profecías ni en sus cálculos.
A los niños se les casaba en Cairona desde recién nacidos; se sabia cuál iba a ser su esposa y se les desposaba. No quiere decir que, por tal motivo, fueran a vivir juntos desde un principio, pues eso sería absurdo, pero ya sabía la niña recién nacida, cuál iba a ser su marido, y el varón, a su tiempo y a su hora, era informado de quién iba a ser su mujer. Cumplida la mayoría de edad, se les unía en matrimonio.
Los ciudadanos se orientaban, con precisión matemática bajo la dirección de aquéllos Astrólogos, en su profesión, en su oficio, en su ocupación. Sabían ellos muy bien para qué había nacido cada ciudadano, para qué servía cada hombre, pues todo hombre sirve para algo. Lo importante es saber para qué sirve, y estos Sabios Astrólogos sabían para qué servía cada criatura que nacía, y nunca fallaban, ¡eran Sabios de la Sociedad Akaldana!
Ellos salieron de la Atlántida, antes de que los terremotos y maremotos hicieran estremecer aquél continente. Salieron a tiempo, pues sabían demasiado del fin que se acercaba. Y claro, cuando vino la revolución de los ejes de la Tierra, cuando los polos se convirtieron en ecuador, cuando el ecuador se convirtió en polos, cuando los mares se desplazaron y la Atlántida se resquebrajaba para sumergirse en el fondo del tenebroso océano, los Atlantes, incuestionablemente, ya habían sido advertidos.
Fue entonces cuando las multitudes, espléndidamente vestidas, se reunieron en los Templos (uno de ellos fue el Templo de Ra-Mu). Enjoyadas las mujeres y los hombres espléndidamente vestidos, clamaban diciendo:
– “¡Ra-Mu sálvanos!”.
Al fin, apareció Ra-Mu en el Altar. Las multitudes lloraban pidiéndole:
– “¡Sálvanos!”.
Ra-Mu les contestó:
– “Vosotros pereceréis, con vuestra mujeres y con vuestros hijos, con vuestros bienes y con vuestros esclavos; ya os lo había advertido. ¿A qué viene esta súplica? Y así como todos ustedes morirán, así también vendrá una nueva civilización que se levantará en tierras nuevas (refiriéndose a nuestra Raza Aria), y si ellos proceden como ustedes han procedido, perecerán también. Es necesario saber que es más indispensable dar que recibir, y saber dar lo que se recibe”.
Bueno, de nada sirvieron las palabras de Ra-Mu. Cuentan que el humo y las llamas ahogaron sus últimas palabras; se hundió la Atlántida, con todos sus millones de habitantes.
Hoy yacen palacios enteros, allá, en el fondo del océano, y sirven de habitáculo a las focas y a los peces; ciudades enteras se hallan sumergidas en el fondo del océano Atlántico. Pereció ese gigantesco continente, más grande que toda América junta, desde el Canadá hasta la Argentina y Chile. ¡Enorme continente, con una poderosa civilización!
Pero los Atlantes, con toda su poderosa civilización, a su vez no descienden del Continente Atlante. Los Atlantes, con toda su civilización, fue grandiosa, pero los Atlantes no descienden de Atlántida, descienden de Lemuria.
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Bueno, eso es todo, espero les interese =D